Entrevista a Julio Ribas:"Confesiones de un Gladiador".

El Gladiador aurinegro habla sobre diversos temas,tanto deportivos como personales.
Nos cuenta cómo vive su presente en el Club, la situación actual de Peñarol, su trayectoria en el fútbol, sus pasatiempos y sus creencias.


(agradecimiento especial al Sitio Capenarol por la entrevista).

¿Cuándo y cómo aparece el fútbol en tu vida?

El fútbol aparece desde que nací en Rivera, escuchando a Peñarol por radio en una familia que eran todos peñarolenses. Nací en 1957 y me acuerdo de la década del sesenta en adelante. Una época maravillosa. Recuerdo esos primeros años en Rivera escuchando a Peñarol. Cuando vinimos hacia Montevideo la pasión era aún más grande. De niño iba con mi padre a los partidos de Peñarol. Comencé a jugar en Baby Fútbol y en 1973 empecé a jugar en Bella Vista. Allí me volqué definitivamente al fútbol.
¿Cuántos años como futbolista?

Comencé a jugar a los ocho años. Cuando tenía 19 años tuve una lesión muy grave en la rodilla. Los médicos me dijeron que no podía jugar más. Mis padres querían que estudiara. Hice el liceo y la preparatoria y llegué a la facultad, pero ahí dejé. Sé que les dí una amargura, pero mi pasión era el fútbol. Hice un esfuerzo tremendo para tratar de terminar los preparatorios y entrar a la facultad, simplemente para darles una alegría a mis padres. No fue una alegría completa, pero por lo menos fue parcial. Amaba el fútbol y cuando me lesioné, pensé que se me acababa mi pasión. Pensé en volver a estudiar, pero en ese momento decidí hacer el curso de entrenador. De esa forma, si no podía jugar, al menos podía entrenar.

"LA VIDA ES PARA LOS QUE TIENEN FE"

Hice el curso, me anoté con 19 años y me recibí como el entrenador más joven en toda la historia del Uruguay. Mientras tanto, yo no me daba por vencido en cuanto a ser futbolista a pesar de lo que me habían dicho. No es que los médicos se equivoquen, pero hay veces que suceden milagros en la vida para aquellos que tienen fe. Un día, habían pasado ocho o nueve meses, uno de los técnicos de juveniles me comentó que le faltaban jugadores en el equipo. No tenía el alta médica, pero le dije que iba a entrar a jugar. Estaba rengo, pero me metí en la cancha y aguanté los 90 minutos. Entonces ahí pensé que podía recuperarme. Hice un buen trabajo, me recuperé y a partir de ahí jugué 17 años en forma profesional y 25 partidos en la selección uruguaya. Como futbolista profesional jugué 18 años, casi 500 partidos. Allí comprendí que la vida es para los que creen, para los que tienen fe. Antes también la tenía cuando era niño a pesar de no pertenecer a una familia religiosa practicante, pero a partir de ese hecho, nunca abandoné la fe. Me di cuenta que hay cosas que están marcadas en la vida para ser vividas.

¿Creés en el destino?

Creo en Dios y en Jesús. Pienso que a través de la fe y de la comunión que tiene cada uno para la interpretación de lo que puede ser lo religioso, y a partir de vivir eso con pasión, hay cosas que se van a producir ineludiblemente. No creo en el fatalismo árabe.

¿En qué puesto jugabas?

Jugaba de volante central. Me acuerdo que en esa época había grandes ídolos en Peñarol. Como futbolista me retiré en el año 1992. En 1993 comencé mi carrera como entrenador. En Uruguay dirigí cinco equipos: Sud América, Bella Vista, Peñarol, Liverpool y Juventud. Dios me ayudó a ser campeón en los cinco.

¿En qué aspecto cambiaste en comparación con tu anterior pasaje por Peñarol?

Para alguien que intenta ser inteligente, los años le van dando la experiencia necesaria para ir manteniendo las cosas buenas, potenciarlas y crecer. Hay que intentar que todos los errores que tenemos puedan ser erradicados o neutralizados. Estuve tres años en Peñarol en el primer período. Viví momentos maravillosos deportivamente. Tuve la satisfacción de dirigir en tres continentes, en América del Sur, en Europa y Asia. Eso te va dando enseñanzas. Uno aprende continuamente. Aunque se tenga 70 años, se sigue aprendiendo. Hay que seguir viviendo y aprendiendo. Tal vez ese sea el truco mágico de la vida. El hecho de seguir proyectándote e intentar crecer continuamente. Hay un momento en el que hay que capitalizar esa experiencia para hacer un buen trabajo.

LA DIFICIL TAREA DEL ENTRENADOR

¿Es más difícil ser entrenador o futbolista?

Ser entrenador. Como futbolista, por más profesional que seas, la vida en ese rubro empieza y termina con el entrenamiento. El jugador piensa en él. En cambio cuando te toca ser entrenador, sos el responsable de más de 40 ilusiones. No se termina nunca de trabajar. Tenés que estar pensando en los once que juegan, en los que no juegan, en los que no van siquiera al banco, en los colaboradores etc. También hay que tomar en consideración la ilusión de los dirigentes e hinchas y planificar una estrategia diaria, semanal, mensual y anual. Eso si es que se quiere trabajar organizadamente. Además, es mucho más fácil estar adentro de la cancha luchando, que al costado de la misma. Es mucho más difícil la carrera como entrenador.

Como jugador cada uno es responsable de uno mismo por lo que hace. Como entrenador, por más que se trabaje mucho durante la semana, se depende del futbolista porque él es el que juega. La vida deportiva y los títulos del entrenador dependen de los jugadores.

Soy ferviente creyente de que el trabajo es todo y que a la corta o a la larga da frutos, pero muchas veces tal vez no paga en forma equivalente al esfuerzo realizado.

¿Cómo te definirías como entrenador?

Tendrían que responderlo los jugadores, pero trato de ser un entrenador que no deje nada librado al azar. Sé que mi camino depende del respaldo de los dirigentes, pero en la cancha dependo de los jugadores. Dirijo para los futbolistas y para lograr grupos que respondan como grupo y como familia. Como entrenador soy pragmático. El fútbol es ganar y hacer buenos trabajos. Soy claro y concreto. En la vida lo que me llena es la eficacia. Vine a Peñarol para hacer un muy buen trabajo y para ganar.

"CUANDO EL CAMINO ES DURO, SOLO LOS DUROS CAMINAN"

¿Qué tanto influye la mentalidad positiva en un grupo?

Creo que todos deberían tener esa característica. La energía que vas a gastar enfrentando la vida en forma positiva o en forma negativa es la misma. Entonces es mejor gastarla en forma positiva. Pienso que en la vida lo fundamental pasa por el espíritu y la mente. El espíritu es la asociación de las emociones y de la mentalidad. Ese espíritu va conformando una actitud ante la vida. Allí es cuando se habla de la filosofía o la actitud de vida. El mundo de hoy es muy competitivo, se torna selvático y si no estás preparado te dejan de lado. Es un mundo diferente al de épocas anteriores. Antes un padre de familia podía tener varios hijos y mantenerlos con un sueldo y aún sin su esposa trabajando. Hoy hay que tener varios empleos o estar en una posición muy sólida para poder simplemente vivir. Si eso se traslada al orden deportivo, hay que estar preparado, tener mucho espíritu y mentalidad. Eso te va a permitir recorrer todo ese camino. Hay una frase que siempre le digo a los jugadores, que es lo que sintetiza y marca todo un pensamiento, y la misma dice que cuando el camino es duro, solo los duros caminan.

¿Tu mejor y peor momento como entrenador?

No he tenido malos momentos. Si repaso mi carrera, me hice cargo de Sud América en 1994. Fuimos campeones invictos de la B. Casualmente ese año el campeón de la B jugaba un campeonato con equipos de Primera División llamado Integración. Estaba conformado por los conjuntos ubicados en cuarto, quinto y sexto lugar de la A. Quien ganara ese torneo iba directamente a la Liguilla para un puesto en la Copa Libertadores o en la Copa Conmebol.

Ganamos en la B con un récord absoluto de 22 partidos invictos, luego estuvimos seis juegos invictos también en el torneo Integración y venciendo a los equipos de la A.

Clasificamos a la Liguilla y en el mismo año clasificamos a la Conmebol.Cerro nos empató 1 a 1 faltando 10 minutos cuando nosotros estábamos por clasificar a la Copa Libertadores y clasificaron ellos. Aquel equipo, en 36 meses estuvo 24 sin cobrar. Ese mismo equipo en la Conmebol terminó quinto y eliminó a equipos como Gimnasia y Esgrima de la Plata, que era el vice campeón argentino. Estaban los hermanos Barros Schelotto, Guglienminpietro y una gran generación de jugadores en Gimnasia.

Luego voy a Bella Vista y salimos campeones invictos de la B con un récord de 21 partidos ganados. Subimos a la A y con un equipo que hacía su primera aparición en el Estadio Centenario, salimos vice campeones del Apertura y campeones invictos en la Liguilla venciendo en dos finales a Peñarol. A los 20 días pasé a Peñarol. Allí en tres años logramos el 73% de los puntos en disputa a nivel local e internacional. Fuimos campeones Uruguayos, del Clasificatorio y jugamos esos tres años la Libertadores y la Copa Mercosur. Fueron momentos espectaculares.

Luego llegué a Liverpool y allí estuvimos un año invictos durante 31 partidos. Liverpool estaba en la B y obtuvimos el campeonato. En la A fuimos vice campeones del Apertura y campeones de la Copa Montevideo que hacía seis años que la ganaban Defensor y Danubio.

Luego pasé a Juventud que estaba también en la B. Lo subimos a la A y salimos campeones del mundo Sub 20 en el campeonato de Viareggio, que es el más importante que se juega en el mundo a nivel clubes. Luego en Italia y en Omán no pude ser campeón, pero si bien no pude obtener títulos, fueron momentos de mucha enseñanza

"PEÑAROL, HOY"

¿Cómo estás viviendo este momento en Peñarol?

Tengo un pensamiento muy claro sobre la situación de Peñarol. El tema hay que situarlo en la historia primero. Peñarol logra un Quinquenio en la década del noventa que fue espectacular. Ese Quinquenio trajo una lucha muy grande con los rivales. Eso fue histórico. A partir de ahí también todos sabemos que había una conducción muy personalista que era la del Cr. Damiani. Una excelente persona y conductor, pero nadie puede escapar a decir que era una conducción totalmente personalista. A Peñarol le trajo un Quinquenio y una Copa América, pero llegó un momento en que el Cr. Damiani no estuvo más entre nosotros. Antes de eso se veía que si Peñarol no accedía a hacer un trabajo profundo o a reciclar, las cosas se iban a complicar.

Enseguida de un gran período tiene que venir el trabajo de fondo que recomponga todo. Aquello que va a la sustancia. Peñarol obtuvo la Libertadores de 1987, pero estuvo seis años sin ganar un campeonato uruguayo. Peñarol ya pasó por estas circunstancias que está viviendo actualmente, pero retomó su senda en 1993. Los años van llevando a un deterioro y cuando no se hace un trabajo profundo es más fácil buscar culpables que soluciones. Debido a eso, todos lo que llegan son absorbidos por ese ámbito.

Pasaron: Gregorio Pérez, Fernando Morena, Luis Garisto, Gustavo Matosas y Mario Saralegui, pero no pudieron cambiar esta realidad. ¿Son todos los jugadores y entrenadores malos? No es así. Hay algo mucho más profundo. Cuando se produce un desmoronamiento de los valores y principios fundamentales que rigen para que un grupo pueda crecer, sucede eso. Estoy convencido que hay que recuperar esos valores y principios y hacer un trabajo con la ayuda de los jugadores. Se puede tener futbolistas que vengan de afuera, pero hay que tener un grupo de referentes y un núcleo muy grande de jugadores nacidos en el Club. La historia de Peñarol lo marca así. Peñarol obtuvo las Libertadores del 1982 y 1987 y el Quinquenio con muchos jugadores surgidos en el Club.

Nosotros estamos en camino de recuperar eso. Hay que hacer un muy buen trabajo de juveniles. Estamos trabajando todos juntos. Suben ocho, nueve o diez jugadores juntos para que estén con los mayores, pero que al mismo tiempo estén entre ellos y que se suelten de otra manera. Cuando se sube solo, no es lo mismo que subir acompañado. Juntos los jugadores mantienen una estructura. Entre todos se forma un grupo, con los principios y valores que uno quiere para que mediante el trabajo, se pueda retomar la senda de lo que es Peñarol. El resultado final de esta gestión tiene que ser que Peñarol se nutra de sus propios jugadores y que llegue a la gloria. En Los Aromos no queremos jugadores que estén soñando con ir a Europa. Es un sueño válido, pero el jugador de Peñarol hoy sabe que para irse a Europa primero tiene que salir campeón con Peñarol. Así se va a ir más pleno. Si se llega a esa mentalidad, los campeonatos se van a conseguir.

¿Qué tanto incide la concentración en los futbolistas?

En el deporte un grupo es como una familia y por eso incide mucho estar juntos. Una cosa es llevarse bien y otra es estar juntos en un grupo. En Los Aromos se respira Peñarol por todos lados. Es levantarse a tomarse un café y ver fotos de campeones de América y del Mundo y querer emularlos. El concepto de amistad en el deporte consiste en luchar por un objetivo en común. En la década del sesenta había jugadores que pasaban 60 días fuera de sus casas.
Durante el Quinquenio quedaron 40 días concentrados en Los Aromos. En 1999 para poder ser los últimos campeones del siglo y llegar a las semifinales en la Copa Mercosur tuvimos que pasar 30 días concentrados. La concentración significa mucho porque es dormir, comer, vivir y entrenar juntos. Nos vamos dando cuenta que, por ejemplo, la familia de uno depende del esfuerzo del otro y viceversa. Cuando se generan esos vínculos muy fuertes, los equipos llegan a esos objetivos.

¿Qué otras cosas te gustan además del fútbol?

Me gusta mucho la lectura. Tengo una biblioteca muy completa. Cada semana compro dos o tres libros y los devoro porque me apasiona. Me gusta estar con mis perros o irme para afuera también, pero no podría comprender mi vida sin el fútbol. A mí me apasiona. Mi familia y el fútbol son las cosas más grandes que puedo tener. Soy un privilegiado. He podido luchar por mi familia, educar a mis hijos y dirijo al mejor equipo y del cual soy hincha. ¿Qué más puedo pedir?

¿Algún libro que puedas recomendar?

Son muchos. Si tuviera que sugerirte un libro que tuviera un mensaje sobre la solidaridad y la amistad, te diría “El principito” de Saint Exupéry. Una novela, “100 años de soledad” de Gabriel García Márquez. Si fuera un libro de estrategia, “El arte de la guerra y estrategia” de Sun Tzu. Una biografía, “Napoleón”. Es difícil elegir un libro. Hay novelas buenas de Paulo Coelho como “El Alquimista” o los “Guerreros de la Luz ”. Hay una amplia gama, hasta poemas muy buenos. Se hace difícil elegir.

¿Internet?

Lo utilizo para el trabajo. Es importante. Allí hay mucha información.

“HE LLEGADO A VER SIETE PARTIDOS EN UN DÍA”

¿Observás mucho fútbol por televisión?
Veo fútbol de todos lados y estamos formando una videoteca para Peñarol que va quedar para todos los futbolistas. He llegado a ver seis o siete partidos en el día. Es la pasión que se tiene. Luego de los partidos veo los videos también. Me dejan más molesto los errores que se comenten en un partido que el resultado. Los errores conceptuales grandes casi no se realizan. Son los detalles pequeños los que no te dejan tener regularidad o tener actuaciones convincentes. En ocasiones esos errores pequeños se van juntando y podría parecer que el equipo no tuviera trabajo.
Hay un árbol muy importante en Estados Unidos que aguantó todas las tempestades, las tormentas y los terremotos que hubo. Un día apareció un gusanito, empezó a comerlo y casi lo tira. Lo salvaron a tiempo. Lo dejaron en una plaza como el ejemplo de la fortaleza, pero también como ejemplo que si te distraés, algo chiquito te puede comer. Es algo muy parecido a lo que pasó en Peñarol en estos años. Se dejó que lo chico fuera invadiendo las cosas y se dejaron dormidos la mística y los valores. Esas cosas nunca podés dejarlas de lado.

LA EXPERIENCIA EN OMAN.
¿Qué podés mencionar de tu paso por Omán como característica peculiar de ese país en relación a lo que se vive por estas latitudes?

Hay una diferencia grande en la vida y a partir de ahí se establece la diferencia en lo deportivo. Hay diferencias religiosas, conceptuales y filosóficas. En la vida cotidiana están expuestos a calores tremendos y rodeados de desierto. En ocasiones la temperatura oscila entre los 38, 40, 50 o hasta 55 grados. Rezan cuatro veces al día. En esos momentos hay que detener cualquier actividad, incluso si estás entrenando hay que parar.
Por otra parte, es peculiar ver a las mujeres vestidas de negro y solamente se les ven los ojos. Vas a la playa y están vestidas así. Es imposible verlas de otra manera. Una de las cosas que menos se les puede ver a las mujeres árabes es el pelo. Eso es lo más sensual que puede tener una mujer y tiene que tenerlo cubierto totalmente.
En referencia a lo deportivo, tienen buenas condiciones futbolísticas y físicas, pero deben ajustar detalles en el aspecto de la personalidad. Así podrán ser más competitivos. Igualmente con ellos no hay que descuidarse.

“PAGUÉ ANTE DIOS Y ANTE LA SOCIEDAD LOS ERRORES COMETIDOS"

¿Una virtud y un defecto como persona?

A mi familia le he entregado todo y a mis jugadores también. Me enorgullece que cada vez que tengan que hablar de mí, lo hagan bien como persona o como entrenador. Intenté hacer lo mejor posible las cosas. El temperamento muchas veces me ha traicionado. He reaccionado mal como jugador y como entrenador en algunos momentos. Pagué ante Dios y ante la sociedad esos errores. Estoy hablando de cuando estuve preso por el lío del clásico. Desde ese hecho, gracias a Dios, he evolucionado en ese aspecto. Puedo cometer errores como cualquier persona. Si cometí errores, los mismos han sido sin darme cuenta. Traté de dar para los otros lo que yo pido para mí. Justicia y tener honor son valores y principios muy importantes para mí. Debo tener más defectos, pero ese era el más saliente. Espero no tener que pelearme nunca más.

SUS GUSTOS PERSONALES

¿Admirás a alguna figura?

Sí, por ejemplo y desde el punto de vista estratégico, a Sun Tzu, Napoleón y Metternich. También a Gandhi y a la Madre Teresa de Calcuta. Son personajes de la historia que han marcado un hito. Es difícil no admirarlos o tratar de aprender sobre ellos. En el fútbol es más fácil porque se aprende de todos los jugadores y entrenadores.

¿Un barrio?

El Prado. Cuando me vine de Rivera estuvimos un corto tiempo viviendo en Colón. Luego toda la vida estuve en el Prado.

¿Una comida?

El Asado. Una vez por semana intentamos hacerlo con los jugadores o con la familia.

¿La música?

Me gusta toda la música. Lo que sea romántico de la década del ochenta tanto en inglés como en español es una música muy linda. Me gusta también el folklore y determinados tangos. No soy de los que escucha una sola cosa. Si la canción es buena la escucho tanto sea en inglés o en español.

¿El cine?

Esa es otra de mis pasiones, ver películas. Me gusta toda la saga de “El Padrino”.
Por otra parte, también me gustan Gladiador, El Último Samurai y 300. Esas son películas que increíblemente se acercan a lo que tenés que enfrentar en lo competitivo.


“AL EXISITIR PAZ EN UNO MISMO, EL OPTIMISMO ESTÁ PRESENTE TODOS LOS DÍAS”

¿Qué te conmueve?

El hecho de la vida en sí es algo maravilloso. El luchar por las cosas que querés, de vivir alegrías, felicidades y sinsabores es algo apasionante. El poder crecer y evolucionar.
Para un hombre creyente el asunto se trata de ayudar al prójimo. A los más cercanos, a tu familia por ejemplo, y darle lo mejor. La solidaridad es un factor que sensibiliza y que debería ser practicado por todos nosotros.
El fútbol te obliga a ser solidario porque es difícil lograr cosas sin serlo.

¿Tenés alguna asignatura pendiente en la vida?

No tengo. Lo que sí puedo mencionar es un deseo tremendo que tengo de aprovechar la oportunidad de la vida y hacerlo con optimismo. Al existir la paz en uno mismo, el optimismo está presente todos los días.

DESTACADO

EL HOMBRE DE LOS MILAGROS ( FUENTE : LINCOLN NEWS , LA GAZZETTA DELLO SPORT )

LN  -  MISTER RIBAS, ES USTED EL HOMBRE DE LOS MILAGROS ?  - JULIO RIBAS :  NO, LOS MILAGROS SOLO LOS  REALIZA DIOS. LN   -  COMO LOG...

FRASES DE CABECERA DE JULIO RIBAS

"Todo lo que tiene forma, puede ser definido.

Todo lo que puede ser definido, puede ser vencido."


"Hay quienes a veces ganan y no son ganandores, hay quienes a veces pierden y no son perdedores, ser perdedor es dejar de creer, dejar de luchar, dejar de soñar."


"Los que hablan, hablan, los que hacen, hacen cosas que dan que hablar, los que hablan imaginan lo que se siente, los que hacen , saben lo que se siente, sentir lo que haces esa es la diferencia."


"Ser ganador no es solo ganar repetidas veces, es mucho mas que eso, es elegir ganar siempre y hacer lo que necesario para que eso suceda"


"Perder duele, no poder ser campeon duele mas aun."


"La unica diferencia entre la genialidad y la locura, es el exito.


"El exito no te cambia, te delata".


"Es sencillo: Existen buenas y malas maneras de hacer las cosas, se pueden tirar 30 tiros libre, si la tecnica es erronea, solo te convertiras en un jugador que es bueno para tirar mal."


"Algunas personas quieren que algo ocurra, otras suenan con lo que pasara, otras hacermos que suceda".


"La fuerza que te pone en marcha, viene del sueno que tengas, de la ilusion enorme de querer logar un objetivo, por eso te levantas cada dia buscando por todos los medios y recursos posibles.

la forma de poder lograrlo, conquistarlo y hacerlo tuyo para siempre".


"Si no enseñas algo a una persona que podria aprovechar la leccion, pierdes a una persona, si intentas enseñar algo a una persona que no quiere aprovechar la leccion, pierdes tiempo.

Un lider sabio no pierde personas ni tiempo."


"Hay quienes desean que sucedan cosas, hay quienes rezan para que sucedan cosas, y hay quienes tienen coraje para hacer que esas cosas sucedan."